Big Sur

Finalmente completamos el nuevo grupo de 4 viajeros. Laura llegó tardísimo, casi a las 2:00 am, por múltiples factores, pero muy lista y muy bien empacada, con un equipaje mínimo pues como Uds. pueden imaginar, no es mucho el lugar que hay disponible. Y cada vez se llega a la misma conclusión con respecto al equipaje: podría ser menos !! A la mañana siguiente y con pocas horas de sueño, salimos a buscar la famosa carretera CA-1. Hace casi 20 años la habíamos recorrido con Mauricio y Felipe Sosa-Dias en un viaje combinando negocios y el gusto de conocer esta parte de los Estados Unidos. Desde ese entonces teníamos en mente lo placentero que sería poder hacer esa carretera en moto. Sin exagerar, ni querer colocar adjetivos superfluos, fácilmente se podría catalogar esta carretera como una de las mas bellas del mundo. Al lado del mar, recorriendo unas playas de olas agitadas y acantilados, ocasionalmente se interna un poco, mostrando granjas bien explotadas de viñedos, cultivos de fresas y ganado, para despues volver a encontar intempestivamente el mar, como una aparición que produce la impresión de encontrar un paisaje aún mas bello que los que se acaban de dejar atrás. Es indescriptible la sensación de manejar moto en ella. Vea una parte:
Por ello, no es raro encontrar en cualquier época del año, numerosos grupos de motociclistas y aún mas, motos solas con personajes interesantes que al conversales se descubren extranjeros que han venido de los mas remotos lugares, solo para alquilar una moto y hacer este tramo.

Al final del día llegamos al famoso Big Sur… No es un pueblo, como tal, sino un reguero de cabañas y restaurantes a lado y lado de la carretera, la cual en ese momento serpentea un cerro con bosques de pinos, dejando oculto el mar. Tal vez es ese contraste tan fuerte de paisaje marino versus bosques de pinos lo que le da una magia sin igual. Esa noche al salir a comer en uno de sus restaurantes fuimos abordados por un personaje muy simpático. Un gringo de Montana, BMW 1.150, que soltero, a sus 42 años ya está pensionado por el gobierno (despues de 20 años de trabajo en los correccionales) y se dedica simplemente a hacer lo que le da la gana !! Trabaja como tripulante llevando un velero gigante de San Francisco a Puerto Vallarta, recibiendo algo de plata, que no sobra; manda paralelamente su moto para allá, para devolverse recorriendo México por vericuetos. Es paracaidista y hace saltos de vuelo libre con esos trajes especiales que llevan una especie de “alas”, entre los brazos y las piernas, que les permite volar a una velocidad increíble antes de abrir el paracaídas. En fin, tantos cuentos echaba que llegamos a dudar de su veracidad.


One thought on “Big Sur

  1. Gonzalo y cia,
    Me alegra saber que se esten gozando esta aventura de vertigo, velocidad, paisajes y nuevos descubrimientos.
    Me imagino que ya estan llegando a San Francisco, espero que se encuentren con Eduardo Caceres, seguramente el los esta esperando.
    Buena suerte y bune continuacion.

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