El Retorno a Orocué

Reportaje de Gonzalo Bueno

(Video Resumen al final de la Crónica)

El retorno a las actividades normales, después de la Pandemia del COVID-19, no ha sido fácil. En el caso particular nuestro, como motociclistas, sentimos como lentamente retornamos a las salidas, a los viajes internos.  En el caso de ser viajes internacionales, apenas se asoman con timidez los deseos de algunos pocos. Hay incertidumbre por los pasos de fronteras, algunas cerradas durante mucho tiempo.

En estos últimos dos años, como Viajeros del Sur hemos salido internamente muy poco. Internacionalmente? Nada!!! Por eso nos entusiasmamos mucho al poder realizar otra vez una travesía de 4 días, a esos rincones de Colombia que tanto nos han llamado la atención. A pesar del invierno que no ha parado este año y las dificultades particulares de los caminos de tierra en los llanos orientales, nuestro destino estaba claro:  OROCUÉ.

El grupo variado en motos, marcas y cilindrajes, como acostumbramos tener en las salidas de los Viajeros del Sur, formado por 10 pilotos así:

Asier Aguilar                      Honda                  Africa Twin 1100

Aitor Aguilar                      KTM                     690 ADV

Alejandro Ramirez           Yamaha               Tereneré 660  

Armando Sarmiento        Honda                  Africa Twin 1000

Carlos Cañas                     Honda                  Africa Twin 1100

Daniel Garzon                   Suzuki                  V-Strom 650

Edgar Orozco                    Husqvarna          701 Supermoto

Nicolas Garcia P.              KTM                     1190 Adv

Roberto Zuleta                 Honda                  XRE 300

Gonzalo Bueno                 Honda                  Africa Twin 1000

Salimos un viernes de inicio de puente, muy temprano y rumbo norte. Por Ventaquemada tomamos un poderoso desayuno que compensara la madrugada. Antes de Tunja empezamos nuestro periplo de carreteras secundarias, donde la belleza y el verde de los campos boyacenses se combina perfectamente con los pueblos ancestrales que fueron habitados por los Muiscas: pasamos por Soracá, Toca (con alguna pérdida de ruta), Pesca, Tota y finalmente antes de mediodía estábamos en Aquitania, a orillas del lago de Tota. Es el lago más grande de Colombia (55 Km2) y en donde, de uno de sus desagües, se forma el Rio Upía, que va corriendo hacia los llanos hasta llegar al Orinoco.

Alejandro Ramirez

Como es de suponer, no podía faltar en Aquitania un buen plato de trucha, aunque tempranero para nosotros que traíamos el desayuno aun en el guargüero… Sin embargo, era menester almorzar bien, pues lo que nos faltaba por recorrer hasta nuestro destino final en ese primer día, era largo y poco poblado.

Desde Aquitania subimos el cerro que la protege a sus espaldas, buscando por una trochita la carretera principal que conduce de Sogamoso a Yopal. Sin embargo, en éste asfalto duramos muy poco, hasta Vado Hondo, sitio de donde sale el desvío para Labranzagrande.  Este trayecto ha venido siendo trabajado por Obras Públicas y ya tiene unos 20 o 30 kilómetros de asfalto iniciales… Pero rápidamente volvemos a entrar en lo que nos gusta. Un camino de tierra, un destapado muy “sabroso”, como está de moda ahora vivir.

Nicolas Garcia P y el cronista

En poco tiempo, el camino nos ubica en la margen izquierda del Rio Cravo Sur y siguiendo fielmente ese cañón llegamos hasta el llano de Casanare, pasando por el mencionado Labranzagrande y otro poblado llamado El Morro. Este trayecto fue muy usado, desde la colonia, para llevar el ganado llanero a Sogamoso. La inmensidad de las montañas que allí se encuentran es espectacular. La profundidad de esos cañones, alucinante. Siempre paramos a contemplar ésta naturaleza, intentamos llevar el recuerdo gráfico, pero es muy difícil poder mostrarlas en sus justas dimensiones. Fotos y videos se quedan cortos, cuando queremos transmitir éstas vivencias a familiares y amigos.

Al iniciar la noche llegamos a Yopal. A pesar de sentir que habíamos salido bien librados del agua, durante el día, solo lloviznas pasajeras, no podía faltar el aguacero final. Antes de llegar al Hotel queríamos buscar un puesto de gasolina extra, que en la capital petrolera es muy escasa, así estar listos en la etapa que seguía. Y ahí fue un poco despelotado el final del día. Un tráfico caótico de Viernes en Yopal, lluvia y un Hotel reservado que estaba en el carajo, muy escondido y no se correspondía a lo que esperábamos, lo cual nos llevó a buscar otro. Algunos veníamos preocupados con pequeñas fallas mecánicas, que queríamos revisar en el Hotel esa noche o temprano en la mañana siguiente. Acabamos registrándonos todos en el Hampton Hilton, muy agradable y no tan costoso… Muy recomendado. Zona húmeda, SPA para el que le gusta, un restaurante bueno/aceptable.

El grupo casi completo

El sábado, bien descansados, madrugamos a los arreglos mecánicos requeridos. Armando Sarmiento, uno de los participantes, encontró los daños mas graves en su cadena (la mía también venia molestando) y decidió devolverse. Otra vez bajo una lluvia pertinaz, tenue,  arrancamos rumbo a Orocué. Decidimos, la noche anterior, no hacer el trayecto por la ruta mas difícil, una de esas “trochas” que nos gustan con menos mantenimiento de lo deseado, pues nos llegaron informes de que la ruta estaba casi imposible…

Saliendo del Hotel ya teníamos lluvia
Imágenes prestadas…. Nos la mandaron
Ya sabrán porque escogimos por aquí….

Tomamos rumbo norte, hasta La Nevera, para desde ahí entrar al llano a “planear” en éstas motos por caminos arreglados y mantenidos por las petroleras. Yo estaba realmente extasiado con la ruta, el clima, el paisaje… Distraído, delicioso. Al desviar a Orocué encontramos unos trechos buenos, asfaltados, otros regulares, destapados pero en buen estado y unos cuantos kilómetros (muchos) bastante malos y difíciles, con mucha piedra-bola suelta y excesiva vibración. Estos tramos “desbaratan” motos. Se sueltan tornillos y empiezan los “bailaos”: bambolean las placas, los posa-pies, los exostos…  En cada parada hay revisiones y apretada de tuercas sueltas. Ahí es cuando todos apreciamos tener a McGiver Zuleta entre nosotros. Roberto no solo carga un surtido muy completo de herramienta y «maricaditas» útiles en las reparaciones rápidas, sino que tambien carga otro bien mayor: una excelente actitud y buena voluntad para ayudarle a todos y a cada uno a salir de un impase. Todo el día tuvimos  un clima impredecible, muy variante, de lluvias suaves esporádicas, un aguacero fuerte pero corto y sol. Y repita el ciclo….  Siempre con un terreno mojado, de muchos huecos y charcos, pero sin polvo, que a veces incomoda mucho al piloto que viene atrás.

Hacia las 3 de la tarde llegamos a Orocué. Nos dirigimos de entrada a su espectacular puerto sobre el río Meta y nos encontramos con toda una fiesta, mucha gente deambulando por ahí y una especie de “evento” importante. Para comenzar, tuvimos una grata sorpresa cuando nos recibió muy eufórico un compañero de motos y veterano Viajero del Sur, Camilo Posada. En esta oportunidad y por diferentes motivos, Camilo estaba en otro tipo de aventura: Estaban haciendo una navegada por el rio Meta con 45 embarcaciones de distintos calibres, entre botes, lanchas y Motos acuáticas. Era una travesía bien planeada, eventos que organiza Motonáutica.

Muelle de Orocué sobre el Meta

Pero como esta gente (estoy hablando de Motonáutica) si es muy importante, en el muelle estaba toda la pesada de Orocué: el alcalde, el personero, el Secretario de Gobierno, la Sra de la Cultura, etc etc etc. Tenían organizado para éstos viajeros y visitantes un show de música llanera y bailes. Y nosotros caímos en la colada… Eso es estar en el momento justo, en el lugar adecuado. Nos integraron al festejo y hasta un discursito de agradecimiento a la magnífica recepción nos vimos obligados a dar, por parte de todos los Viajeros del Sur.

Edgar Orozco con los artistas
Mc Giver Zuleta y Carlos Cañas

Almorzamos tarde y nos relajamos en la piscina del Hotel Villa Alejandra, esperando la mejora del tiempo para el día siguiente.  Pero San Pedro no estaba de nuestro lado… Llovió toda la noche y amaneció lloviendo. Es muy aburridor salir en esas condiciones.  Pero empujado por la presión del grupo nos fuimos alistando y preparando para otra jornada similar a la del dia anterior, con muchas lluvias intermitentes, aguaceros fuertes, sol de nuevo y así…

Dron de Nicolas Garcia – Piloto Alejandro

La primera parte del recorrido era el retorno, por el terreno mas difícil, de la ruta de llegada. Nos desviamos hacia San Luis de Palenque y Trinidad. En esta primera población de nombre afro-costeño nos habían recomendado mucho un restaurante, que resultó de los mejores: La Patrona

Asier Aguilar

oto dia 3  San Luis de Palenque

Restaurante La Patrona

De Trinidad para adelante, bajo una lluvia intensa y por asfalto, salimos de nuevo a la Troncal de la Selva,  rumbo a Hato Corozal.  Mucha agua y poco barro. Pero la lavada fue monumental.  Llegamos a un Hotel, que no era precisamente el que tenía la organización en mente, pero que a la larga resultó estupendo. Nuestra infraestructura hotelera en Colombia a veces nos sorprende. Habitaciones de $30,000 (US $7,oo) la sencilla y $50,000 (US $12,oo) doble, pero con servicio de lavadora y secadora !!! Esos detalles hacen la vida, pues fue mucho lo que se logró componer de ropa empapada. La llegada, no tan tarde, nos dio tiempo de pasear por el pueblo y disfrutar de unas pizzas con cerveza…

En la mañana del lunes, madrugamos bastante pues era una jornada larga. Muy sobre las 6:00AM ya estábamos saliendo a carretera, sin desayuno, pues lo iríamos a buscar mas tarde rumbo al páramo. Al iniciar esa mañana, sin lluvia pero aun bien mojado de la noche anterior. El tramo al norte de Hato Corozal, bordeando el rio Casanare es maravilloso. Un amanecer fresco, con arco iris estampado en el pié de monte llanero y ese paisaje llanero que nos despedía, nos dio el ánimo requerido para enfrentar el páramo.

Rio Casanare

Como estaba planeado, el desayuno reforzado nos esperaba en Sácama, después de unas tres horas de subir y subir al Pisba. No quiero delatar a mis compañeros de viaje, pero lo que alcanzan a comer estos muchachos es respetable. Dicen que es la capacidad de restaurar energía de los deportistas.

Desayunito en Sácama

Y hasta buena razón tenían, pues lo que seguía es bien pesado y exigente. Un camino resbaloso, trepidante, que requiere manejar parado la mayor parte del tiempo. Eso cansa mucho… En cada parada, nuevamente, se debían revisar y ajustar tornillos, tuercas, cadenas y aceites. Por ejemplo, Carlos Cañas no había sentido ni notado que su equipaje ya se había escurrido hasta llegar a estar debajo de la placa y guarda barro trasero. Si esa parada se hubiera dado unos kilómetros mas arriba, tendría que haberse devuelto a buscar su maletica varios kilómetros atrás.

Lagunas del Paramo de Pisba

Pasamos por las hermosas lagunas de la fría cumbre del Páramo de Pisba y bajamos por Los Pinos a Socha, recordando la Campaña Libertadora. Según algunos historiadores, Bolivar arrancó su ascenso por Labranzagrande, pero cuando supo del ejército realista acantonado en Sogamoso, desvió su rumbo al noroeste atravesando éste famoso paramo por la población de Pisba, que es la ruta mas dura para hacerlo…  Nosotros, sintiendo en los huesos ese frio penetrante (a pesar del equipo que usualmente llevamos, botas, guantes, chaquetas, cuellos o bufandas), no podíamos dejar de pensar en esos llaneros semidesnudos y mojados, entendiendo así porque la población de Socha los acogió como verdaderos héroes, les dió ropas, comida  y abrigo por un par de días mientras recobraban las fuerzas y continuaban hacia Tunja.

 

Ya de Socha en adelante todo es más fácil y descansado. Asfalto y calorcito hacen la diferencia. Fuimos a almorzar al famoso Manicomio, el restaurante de chicharrones carnudos más famoso de la zona.  Recibí agradecido ese almuerzo como invitado del grupo, en reconocimiento a la planeación de la ruta y semi organización de los detalles…  Regresamos a Bogotá  dispersos, no sin algunos inconvenientes más, (llantas pinchadas) pero siempre con la solidaridad de los compañeros de grupo que quedaban. En esta oportunidad el reporte gráfico quedó en manos de las Producciones Aguilar (Asier y Aitor)

Producciones Aguilar AAA (Aitor-Asier-Aguilar) subiendo al Páramo

 Y el resultado final es este excelente video-resumen de nuestro viaje:

Producciones Aguilar para Viajeros del Sur – Derechos Reservados

CREDITOS:

Fotos: Celulares de TODOS los participantes arriba mencionados.

Videos de dron: Nicolás García P.

Videos de Go Pro: Aitor y Asier Aguilar. Producciones Aguilar

A todos los participantes, muchas gracias!!


2 respuestas a “El Retorno a Orocué

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