Ventanas de Tisquizoque

Ventanas de Tisquizoque (Santander)

Hay paseos de moto que se vuelven míticos.  Algunos porque producen un temor inicial, antes de comenzar el viaje, porque se sabe que el destino está lejos, que la jornada es larga. En otros, los cuentos y leyendas que relatan los viajeros que han tenido la fortuna de hacerlo, se sobre- dimensionan y se crean unas falsas percepciones de sus dificultades.

Esto es lo que ha venido ocurriendo con el famoso paseo de una sola jornada a las Ventanas de Tisquizoque. Y se retorna y se vuelve a intentar porque es un lugar muy bello que merece una y mil veces hacer un esfuerzo para conocerlo.

 

La salida debe hacerse temprano, pues la jornada como ya se dijo, es larga. En esta oportunidad salimos solamente 4 motos, 7:30 AM y se llega fácilmente a la conclusión de que no deben ser muchos los viajeros en cada salida de este tipo para evitar las demoras comunes inherentes a una travesía de muchas motos. Desde la misma hora de salida ya se está “perdiendo tiempo” con uno que otro a quien  se le pegaron las cobijas.  Esta vez salimos mas o menos puntuales, Arturo Posada en su V-Strom 1000, Raúl Jiménez en su BMW 1.200 Adv como la mía y una invitada especial: Adrienne Denham, una canadiense abogada y aventurera que arranca su viaje a Suramérica comenzando en Colombia- Habían llegado dos días atrás, ella y su moto Suzuki DR 650, nos contacto a través de la red social de motociclistas viajeros Horizons Unlimited y al comentarle que teníamos una salida agresiva con muchos kilómetros de destapado, no vaciló en contestar: “Si, mi gusta voy con usted por favour.”

 

Adrienne es una guerrera en todo el sentido de la palabra. Salir con unos tipos que ni conoce, en un país como el nuestro, con una fama que trasciende fronteras, es sin duda arriesgado. El solo pensar en meterse en zonas rurales,  de muchos kilómetros por carreteras apenas transitables debido al invierno y a otros factores que no vale la pena mencionar, son una muestra de su carácter firme y recio.   En fila india y con paciencia, fue aprendiendo en el recorrido a Colfrance, adelante de Ubaté, como se ultrapasan camiones lentos en carretera, como se esquivan las vacas que llevan campesinos, al mejor estilo llanero, en busca de mejores pastos, cerca a Capellanía, etc. Se bajó en el punto de descanso con los cachetes colorados de la tensión que traía, pero sin la mas remota seña de querer desistir. A continuación venía lo realmente pesado, después de Chiquinquirá, se toma por Saboyá un carreteable, destapado y en muy malas condiciones por el invierno hacia el municipio de Florián. Inicialmente se sube al páramo de Saboyá a 3.360 msnm, el cual estaba muy despejado de subida mostrando un paisaje espectacular sobre todo el valle de Chiquinquirá y Ubaté, pero con bastante neblina y poca visibilidad al descender hacia el occidente.  

Los huecos normales de enterradas de camiones y vehículos pesados se fueron convirtiendo en cráteres lunares. En uno de estos parajes encontramos “encunetado” un supervehículo especial de los distritos de obras, un mezclador de cemento con llantas enormes de 25 a 30 pulgadas…   Y uno sufriendo con estas naves tan pesadas… Pero todos los esfuerzos se justifican y valen la pena cuando uno llega al destino. Hacia las 2:00 PM estábamos llegando y entrando a las famosas ventanas. En el último tramo de éste trayecto uno va bordeando una quebrada, enorme en estos días de lluvias, llamada Las Ventas. Y de un momento a otro, la quebrada desaparece metiéndose en una montaña-    Ese es el punto clave. Se baja entonces caminando de la carretera al río, por unas escaleras de piedra, se cruza un puente colgante que también tiene su encanto y poco a poco va uno descubriendo que pasa con el caudal de esas aguas. En medio de una espesa vegetación, que no permite imaginar lo que se espera, la quebrada se introduce en la montaña formando unas cuevas espectaculares. Con 30 mts de altura, unos 50 mts de ancho y 200 mts de larga, montones de estalacticas que cuelgan goteando del techo y algunas de sus estalagmitas correspondientes decoran el sitio- Al fondo de la caverna, la quebrada abre en la montaña una ventana de donde se lanza jubilosa al vacío, en una caída de 150 mts con tres o cuatro descansos. Desde el interior es muy difícil apreciarlo, pues el precipicio es imponente y el borde muy resbaloso.

 Dicen los habitantes de Florián y los historiadores lo confirman que hacia 1.530, en este lugar, moraba el cacique Tisquizoque con toda su tribu. Cuando el encomendero español, Don Tascón, quiso meterle mano y hacerlo pagar impuestos y tributos, el cacique Tisquizoque simplemente lo “pasó al papayo”. Los españoles cobraron esta afrenta y asesinato de su enviado especial, matando posteriormente al cacique y a toda su tribu…  Pa que aprendan!

Después de un suculento almuerzo al interior de las cuevas salimos a afrontar el regreso. Bajamos al pueblo de Florián, desde donde sí se puede apreciar el espectáculo de la cascada.  Sabiendo muy bien lo que había sido el camino de ida, cualquier sugerencia diferente para el regreso sería bien recibida. Nos aconsejaron ir por Tununguá a Briceño y buscar la salida a Pauna, en donde deberíamos encontrar ya el asfalto nuevamente. El único inconveniente era tener que cruzar un río y ese realmente fue el menos grave de los problemas.

El carreteable tenía sus baches, barro  y resbaladeros en mejores condiciones. Nos sentíamos bien, aunque sabíamos que ya íbamos tarde y queríamos llegar al asfalto con la luz del día. Pero de un momento a otro se cerró el cielo y nos cayó una tormenta tropical típica de nuestras montañas y sus regiones templadas que prácticamente no nos dio tiempo de ponernos los impermeables. A continuación encontramos árboles quebrados y caídos sobre la carretera… En fin, salimos ya caída la noche al pavimento (que tiene grandes tramos de tierra y pedazos en mal estado) y subimos nuevamente el páramo con mucha neblina. “I was so scared” me confesaba Adrienne al parar en Chiquinquirá nuevamente por gasolina, “I promised to my mon that I will never drive at night during this trip”.

Bueno, ésta vez, por ser la primera salida en su largo viaje de seis meses por Suramérica, solo se demoró un poco mas de la cuenta: Llegamos a las 10 PM a casa …

Mucha suerte para Adrienne en su larga travesía y que ojalá tenga experiencias mas tranquilas y placenteras y no se deje embaucar en salidas tan pesadas, como este bautizo que le dieron Los Viajeros del Sur en Colombia.


6 thoughts on “Ventanas de Tisquizoque

  1. Un pequeño aporte cultural, a la zona que visitamos en los dominios del Cacique Tisquizoque que ya nos ilustró Gonzalo. Si me permiten escribo una cuñita…: Por el año de 1608, llega a esa región la Religion Catolica por medio de Frailes Dominicos y Agustinos. Fundaron una “doctrina” que denominaron “Topo” derivada del vocablo chibcha “tupo”, una especie de alfiler con que las mujeres apuntaban sus mantos. El sacerdote Diego de la Fuente se traslado a esa region, llevando consigo un cuadro de la Virgen Maria, quien tiene a su Hijo en brazos, despues de bajarlo de la Cruz. Pues un domingo de ese año, cuando se dirigian los pobladores de la zona a misa, vieron que se estaba incendiando la ermita, pero luego constataron que se trataba de unos rayos luminosos que salian del referido cuadro, fenómeno que se repitio en varias ocasiones. (Renovacion del cuadro) El conquistador Jose Garcia de Varela viajo a Santa Fe a contar lo ocurrido. Se siguio un proceso de verificacion. El fraile doctrinero Francisco de Párraga certifico los hechos. Posteriormente ocurrio un verdadero incendio, y lo unico que quedo (milagrosamente) fue el cuadro.
    Pues este cuadro fue traido a Bogota en 1610, y se encuentra al fondo de la Catedral en Bogota, donde es venerado. Todo este cuento, viene al caso, pues existe una devocion y una Cofradia de Nuestra Señora del Topo, (NST) a la cual la familia “Posada” ha celebrado ininterrumpidamente, su novena y su fiesta, por mas de seis generaciones, desde 1854. La historia es mas larga y hay muchos mas detalles, que para no cansar a la audiencia se ha resumido. El paso por Pauna, donde comenza el pavimento, y por donde pasamos tardecito, me motiva a escribir este comentario. Sea tambien la oportunidad, para invitar a la fiesta de NST el domingo 7 de Noviembre de 2010, cuando se celebraran 400 años de la traida del cuadro de esa zona, a Bogota. (Mas informacion disponible………)

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  2. Muy satisfactorio saber que hay gente interesada en conocer semejante belleza natural. No deja de ser un poco incomodo el viaje pero despues de ver tanta maravilla junta se olvida todo. Aun que naci a un kilometro no he podido dejar de admirarla . ventanas de tisquizoque. JUST WONDERFUL.

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  3. ES UN PARAISO TERRENAL, NUNCA HE TENIDO LA OPORTUNIDAD DE VIAJAR EN MOTO, PERO LAS VECES QUE HE PASADO POR ALLI SIEMPRE QUEDO IGUAL DE MARAVILLADO. EL MEJOR DE LOS PAISAJES LO OFRECE EL SUR DE SANTANDER EN LA PROVINCIA DE VELEZ. SALUDOS DESDE PEREIRA A CLAUDIA EN LA BELLEZA SANTANDER

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    1. Don Oscar,
      Como nos gusta que gente como Ud. lea nuestras crónicas y mas aun que sirva este blog para llevar sus emotivos saludos a Claudia en el municipio de La Belleza.
      Si ella los recibe, ojalá conteste esta nota.

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  4. Alvaro Ariza A.

    Que bello mi pueblo “Florián” Gracias a Dios se esta dando a conocer al mundo, la belleza natural que son las ventanas de Tisquizoque y todos los demás lugares de su entorno hacen de este municipio un lugar digno de mostrar,para que nos visiten y promuevan el turismo.

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