Sobre la ida al círculo polar

La mítica carretera, el Dalton Highway, conduce desde fairbanks (bueno en realidad desde un poco mas al norte) hasta Prudhoe Bay. Nosotros la recorrimos hasta donde se cruza con el círculo polar artico. El día anterior, hicimos el camino desde Tok hasta Fairbanks, pasando por el North Pole y conociendo a Papa Nöel. Yo venía con una gripita bien mamona que se iba incrementando a medida que subiamos en latitud. Tocó comprar un NyQuil y DayQuil, aunque en dosis mínimas para mantener la concentración en la manejada y la gripa al margen. Nada de fiebre solo malestar en la cabeza y congestion nasal. Mi ida al círculo estaba en veremos, todos los viajeros que nos cruzamos nos miraban raro de querer ir ahí con pato y con esas llantas!! Adicionalmente ibamos con la duda del clima, nos venía ayudando mucho, pero la noche anterior anduvo masomenos. No quiero arriesgarme! Y mas con la responsabilidad de llevar a alguien en el asiento. Pero bueno, después de empeparme y una buena noche de sueño me levanté con muchas ganas de tomar la carretera. Salimos re temprano, un día espectacular!! Aún no puedo creer la suerte que hemos tenido con el clima!!!! Un sol radiante, la temperatura era baja pero con la perspectiva de que iría subiendo. Tomamos la carretera con mucha ansiedad, un camino espectacular, desolado, claro era domingo. Llegamos hasta el punto donde consideramos era lo mejor tanquear, y nos cruzamos con otro motociclista. El tipo estaba desayunando, ahi solo con su Buell cargada hasta donde le daba el espacio. Charlamos un rato a sabiendas que nos cruzaríamos en el camino. El iba hasta Prudhoe. Tanqueamos, un poco de café y hagale! No pasó mas de una media hora cuando en medio del camino en unas curvas en forma de “S” se nos cruzó un moose!!! Mas asustado que nosotros corría de lado cruzando por la mitad del camino, nos hizo frenar casi en seco!!! Altísimo!!! Parecía como una jirafa sin el cuello, una forma de correr muy chistosa y una cara muy particular, salió corriendo hacia el otro lado delcamino y se metió entre los arbustos. Inolvidable. Pensamos que ibamos a ver muchos mas animales pero hoy fué solo este. Seguimos dándole duro hasta llegar a la entrada al Dalton Highway, después de las fotos reglamentarias y de dejar el sticker en el mismo, seguimos viaje. A los pocos km el camino se torna destapado, un destapado muy mamón. Era una gravilla que después se convirtió en arena, y al pasar de las retroexcavadoras dejan una pila de arena muy dificil de pasar. La moto va para cualquier lado, es temprano, acaba de pasar el camión con el químico que evita que se levanta polvo, acaba de pasar la retro y la humedad se mantiene. Sin embargo salimos aireosos. El camino es pavimentado y destapado de manera intermitente, y el único trafico que cruzamos era el de las inmensas tractomulas llevando equipo de un lado al otro entre las estaciones pretoleras. La única compañera fiel fué la tubería de petroleo que a orillas del camino va llevando el petroleo desde prudhoe hasta valdez. En esta etapa del viaje nos acordamos mucho del tio Gonza con sus intrépidas salidas al endurito, aunque esto lo hace muerto de la risa, lo tuvimos muy presente. La vista es muy impresionante, por suerte sigue haciendo sol. A medida que avanzamos el paisaje cambia, se dejan de ver pinos y se ve mas un paisaje de tundra, árido y desolado. Por fin llegamos al Yukon River Camp, el sitio en la mitad del camino entre Coldfoot y Fairbanks en el que se puede uno aprovicionar y tanquear. Al entrar a tomarnos una gaseosita charlamos un rato con un tipo inglés que iba hacia el sur en bicicleta y acampando! También sobre las mesas del restaurante leemos un librillo que cuenta la historia de cuando un oso grizzly decidió meterse dentro del Yukon River Camp en invierno e hibernar allí despues de hacer desastres. Lastimosamente en primavera cuando regresaron los del YRC se encontraron con el oso y lo tuvieron que sacrificar, envuelto entre toallas. Dicen que debido a los incendios forestales la comida de los osos escaseó ese año y por ende el desespero del oso. Después de lo propio seguimos viaje hasta el pequeño monumento que marca el cruce con el circulo polar. El paisaje es realmente espectacular, el camino, la tubería, todo lo hace único. Parece mentira estar ahí, llegamos!!! Pegamos el sticker, esquivamos algunos moscos e iniciamos el regreso al YRC. Allí paramos a almorzar un sandwich que habiamos comprado la noche anterior y de regreso a fairbanks. Nos cruzamos con un par de motociclistas mas en el camino y luego directico pal hotel despues de 18 horas. Al otro día no me pude levantar a la hora acordada, estaba nuevamente agripado. Después de toda la adrenalina me olvidé de tomar las pepas y me sentía mas congestionado. Camila se empezaba a sentir agripada también y con toda la pena del mundo con los compañeros de viaje les quedamos mal. Después de recuperar un poco el sueño arrancamos con nuevos ánimos hacia el Denali National park. Eso será otra historia!


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